Introducción en América
En América la "vitis vinifera" no existía hasta la llegada
de los españoles. Fue el Almirante Cristóbal Colón, según
consta en el memorial que elevara a los Reyes Católicos, quien
introdujo los primeros sarmientos en las Antillas, en su segundo
viaje. En repetidas oportunidades se llevaron variedades de
sarmientos a las Antillas, pero ni la vid ni el trigo fructificaron
bien en aquellas regiones del Nuevo Mundo.
Recién
en México se tiene éxito con las primeras plantaciones de
retoños de vides.
De México pasa a Perú presumiblemente a iniciativa de Hernando
de Montenegro, quien en 1551 obtiene su primera cosecha importante
de uvas que el Cabildo tasa en medio Peso Oro la Libra. A
juicio del viñatero esta estimación fue conceptuada muy baja,
razón por la cual apeló ante la Gran Audiencia, discutiéndose
judicialmente por primera vez con tasadores y peritos del
precio de la uva. En el Archivo de Indias, Real Cédula de
1531, consta la preocupación de la Corona desde los primeros
tiempos por el cultivo de la vid. "... proveed que, de aquí
en adelante, todos los maestres que fueren a nuestras Indias,
que lleven cada uno en su navío la cantidad que les pareciera
de plantas de viña y olivo de manera que ninguno pase sin
llevar alguna cantidad"
¿Cómo se llevaron las primeras plantas?
Hay numerosas constancias de como sé llevaron y existen los
nombres de los naos y de los maestres que las condujeron.
Ellas se colocaban en grandes pipas o toneles seccionados
por el medio con la parte abierta para arriba, se los rellenaba
de tierra y se los colocaba en las cubiertas de los navíos,
llevando allí la mayor cantidad de sarmientos y de plantas
vivas posibles.